sábado, 27 de diciembre de 2008

An y Am

Hay dos viejitas en el barrio. Ponele que se llaman An y Am.
Compartieron vidas enlazadas por la medianera.

An es alemana, orgullosa de su estirpe. Toca el piano, tiene tortugas y quinta, pronuncia la W como V. Es frugal y muy culta.

Am es española, tiene unos rosales preciosos y encarna la dulzura. Lúcida y también culta. Lectora voraz.

Las dos laburantes, esposas de laburantes, una con tres hijos y la otra con cinco, vecinas de la vida, viudas hoy.

An, consagrada a su marido, hombre de pocas palabras. Hoy ella carga una mochila pesada de resentimientos y dolor hacia los hijos (quién sabe por qué). Una viejita triste, frágil, rodeada de olvidos y rituales obsesos; necesitada de cariño.

Am, maltratada por su marido, hombre anulador; leyendo a medialuz mientras él dormía: no soportaba su amor a los libros. Y ella nunca dijo una palabra en su contra (quién sabe por qué). Rodeada hoy del cariño y el reconocimiento de los hijos, trasunta paz.

Amigas. Aún hoy toman el té, charlan medianera mediante, se quieren.


An mandó cheques durante años a Alemania, para contribuir al Régimen Nacionalsocialista.
Am era una de las ideólogas del Partido Comunista en la ciudad. Dejó todo por su hombre.

Amigas.

4 comentarios:

Vero dijo...

Muy bueno. Las puedo imaginar
Saludos

ladesmadeja dijo...

¡Gracias! :)

Me voy a echar un vistazo por tu blog...

... ¡saludos!

Gabi.

Dra_Lau dijo...

Hola! Me encantó la historia, me hizo acordar a una amiga mía, compartimos muchas cosas juntas sin embargo estamos bastante distanciadas en cuanto a lo político y nuestras formas de ver las cosas, de todos modos, la amistad y el amor fraternal todo lo pueden. Los años me demostrarán si tuve tanta suerte como Am y An.
Saludos, y muy buen blog!

ladesmadeja dijo...

Muchas Gracias!!

la historia es real..

devolviendo flores, muy bueno el tuyo :)

besos