lunes 26 de octubre de 2009

Fragmentita

Mi único tema de estos días de fines de Oktubre es Los laburos.
El docente muere en Oktubre y renace de sus cenizas en Diciembre.
El docente argentino medio, además, se desdobla en múltiples instituciones.

Yo, además, este año me metí en todo lo que me surgió - las oscuras motivaciones, otro día.

Por eso tengo ganas de dibujar a grandes rasgos cada uno de ellos.
Y después dejar un par.

Escuela Para Zurdos



Es mi favorito. Mi laburo soñado.
Público, pagan bien, y lo políticamente correcto es ser zurdo.
Tenemos una versión del Himno hermosa, andina y suave.
La autorregulación, la transmisión de valores democráticos, el desarrollo de la conciencia social de los pibes, el centro de estudiantes.
Cada miércoles hay Consejo y todos los sectores estamos representados.
Totalmente avalados en los paros.
Me siento tan cómoda que una mañana me sorprendí a mí misma totalmente relajada en la sala de profes, tarareando bajito La Maza - que por supuesto, sonaba en la compu de un compañero.

La Exprimidora



La antítesis. Marciales, derechosos, garcas. La retribución es por esto y luego te exigen el doble de laburo.
La educación es una empresa, los padres los clientes.
Los niños, estresados y bajo presión.
La imagen, la cuota de mil trescientos pesos, la matrícula de dos mil. Ah, porque es privada.
Ese día los chicos hicieron carteles para decorar el aula por la llegada de la primavera. En la puerta, la bienvenida: "Auspician quinto grado...." logos de empresas telefónicas, gaseosas, autos.
Yà tém Logo! zabarabaram!

Equilibristas



Escuela de un barrio violento. Chicos casi marginales y muchas veces marginados.
No me gusta como hablan y menos su convicción de que la Universidad, ese mundo amplio, iluminador y exigente, no es para ellos.
Deserciones, materias al mazo,discontinuidad . Padres sufridos y maestras Gasalla. Escuela abandonada a los vaivenes de gobernador y punteros de turno. Aulas módulo, bancos rotos, pizarrones sin pintar.
Desgaste y sensación de que no alcanza esta gotita en este mar.
Y ellos vienen, y no faltan. Y me miran tan intenso.

La Uni



Para mí, por gusto propio, para no dejar de estudiar ni alejarme de lo nuevo, para mi obra social, para crecer.
Porque me pierdo en ese microuniverso, en ese gigante con vida propia, en los recovecos de tremendo edificio.
Me metí por todos los rincones. Comí, tomé mate, fumé, jugué al ping pong en la cantina.
Viví mis años de joda.
Me impregné de olor a libro en el subsuelo y a formol en el segundo piso.
Tuve clases sola y con doscientos pibes.
Y ella sigue, y va a seguir. Pública, laica, gratuita; dándonos aire.

martes 13 de octubre de 2009

Di-Vi-nA

Ellos me ensalzan, me dan fuerza, me dicen cosas lindas.


Y yo, me siento una Reina.


jueves 8 de octubre de 2009

Sí!!! Sí!! Sí!!!

domingo 4 de octubre de 2009

Duerme, NegritA



domingo 27 de septiembre de 2009

Cuando YO quiera

¿Cómo formamos nuestra personalidad? ¿Está todo predeterminado por los malditos genes? ¿Será el entorno, con madres esto, padres aquello, hermanos o no, crueles compañeritos de jardín?

La discusión tiene bastante de huevo o gallina. Más allá de meterse en los intríngulis de la biología, la psicología... y la religión?, a veces asombran algunas historias urbanas, no para ponerse científico.. sí para la sonrisa.

El caso viene a cuento de la historia de L, afanada desprejuiciosamente por quien suscribe (ya se vienen los reclamos de propiedad).
Este muchachito es muy determinado y defiende a troche y moche su libertad de pensamiento y de albedrío.
Su personalidad, hoy.

Cuentan los hechos que el susodicho estaba aún en posición vertical cuando la dilatación de mamá era 9. Horas aguardáronlo para su correcta ubicación cabeza abajo, y nada. Inducciones, paciencia, en un contexto de trabajo de parto y clínica de los años noventa, es decir: sin problemáticas de camas ni moda-cesárea.
Pues ná.

- Muy bien, no queda otra que la intervención - dijo el doc.

Cuando estaban ingresando a quirófano, esgrimiendo instrumental, segundos antes de la anestesia, L. rotó.

lunes 21 de septiembre de 2009

Había una Vez

No existen puteadas para describirlos...
(... sí que las hay, sólo que nunca las has aprendido :P)

Pasaré a relatar los meros hechos (no objetivos, por cierto).

Eso sí, advierto: la cerveza me vuelve repetitiva (el que avisa no es traidor).



Había una vez una ciudad de ovejas y bueyes donde el único transporte público era una garcha. Pero, como reza el proverbio monkyaislandiano,
"cuando sólo hay un candidato, sólo hay una elección"...

Un buen día los garcas hijos de re mil puta dueños de la empresa comenzaron a perfeccionarse en sus métodos de coito anal a las ovejunas humanidades que día a día se la aguantaban de parados, por la oreja, y también en posición tradicional.

Inventaron así la excusa de la tarjeta magnética.
Aumentaron el precio del viaje en un 187,5%,
pusieron máquinas en cada batata móvil que se rompieron a los tres lomos de burro,

e instaron a toda la población usuaria, supuesta beneficiaria de un servicio a hacer cola durante dos meses en una única oficina plantada en la loma del orto para obtener una mierda de tarjeta perfectamente vendible en cualquier kiosco.

Si hasta acá era demasiado, pues no.
La cola, por supuesto, a la intemperie de estos días de frío y lluvia, con un mínimo de una hora.
La oficina, una ventana abierta con reja.
La carga de la tarjeta, en efectivo y luego de la cola... ¡qué pensaban!


Tan bien la hicieron que las ovejunas humanidades cumplieron al pie de la letra con todo lo estipulado.
Felices algunos, exhibían la tarjeta como símbolo de la (pos)modernidad, del buen servicio, de la pertenencia a un mundo que ha sabido venderse como in.
Resignados otros, buscaban el tarro de vaselina, para que duela menos.

Todos, a su debido turno y según la fila, abajo los lienzos y pelando.

Los garcas, felices en su cero, comieron perdices y la torta se repartieron.

domingo 20 de septiembre de 2009

Gente que vive en el Pasado

Leo para atrás las entradas de las últimas y veo qué catártico se ha vuelto este blog, y qué alejado de la idea original de contar pequeñas historias cotidianas, cno un toque de humor "a lo Gabs".
No es malo, sin embargo. Me gusta que el río fluya, me gusta que el asunto evolucione para donde vaya surgiendo. Me gusta ir haciendo, escribiendo, subiendo o bajando, al andar.

El tema de la semana fue esta gente que vive en el pasado y que mide a los demás con la misma vara, tan corta y estrecha, porque nunca somos los mismos que hace diez años, y si lo somos... bueno... Houston...

No soy la misma. Ni voy a serlo si me miro desde el futuro.

No quieras detener-me, date cuenta que sos vos la que sigue anclada allí.
No me apliques tu pobre, cuadrado casillero: abrí los ojos.
Soy otra, te invito a que me conozcas.

No hago siempre lo mismo. No "soy así". No fui "siempre así".
Vos necesitás catalogarme, acomodarme en tus etiquetas, hacerme la cruz.
Yo, soy libre. Esta no es mi carga. No es mi mambo.

El camino se bifurca.